Sentir como Jesús

Pero nosotros tenemos la mente de Cristo [para ser guiados por Sus pensamientos y propósitos]. 1 Corintios 2:16 (NTV)

¿Alguna vez usted se esfuerza por comprender por qué se siente como se siente?

Algunas veces nuestros sentimientos parecen salir de la nada. Algo sucede o alguien dice algo y de repente estamos en un torbellino de emociones que parecen desproporcionados a nuestras circunstancias. Decimos y hacemos cosas con ira o heridos, lo que lamentamos más tarde, y nos preguntamos, qué es lo que está mal en nosotros.

Nuestros sentimientos pueden parecerse a los gorriones en vuelo. Si alguna vez ha observado a estos pequeños pájaros revolotear de árbol en árbol, podrá haberse dado cuenta de lo errático que parece ser su camino. De la misma manera están los sentimientos de muchas personas, arriba en un minuto y abajo en el siguiente.

El problema es que a menudo buscamos echarle la culpa a alguien o a algo de que nuestros sentimientos estén apagados. En su lugar, usted necesita mirar dentro para llegar al fondo de cómo se siente, y saber que no está atascado. ¡Hay un proceso que usted puede seguir para cambiar lo que siente!

Por un lado, su salud física impacta las emociones que usted experimenta. Usted necesita asegurarse de que está cuidando de sí mismo físicamente de modo que tenga los niveles adecuados de químicos en su cerebro y cuerpo. Pero primero, tiene que darse cuenta de que es posible.

Como hijo de Dios, usted también puede liberarse de la ansiedad y el miedo porque tiene el espíritu de “poder, amor y mente sana” (2 Timoteo 1: 7). Usted tiene la mente de Cristo, y él no estaba constantemente bajado, inseguro, enojado o de doble ánimo. A través de él, usted puede comenzar a tener acceso a un “gozo indecible y lleno de gloria” (1 Pedro 1: 8). ¡Créalo!