La fe necesita acción

Procuraron entrar para ponerlo delante de Jesús, pero no pudieron a causa de la multitud. Así que subieron a la azotea y, separando las tejas, lo bajaron en la camilla hasta ponerlo en medio de la gente, frente a Jesús.

Lucas 5:19 (NKJV)

 

Hemos comenzado una serie de devocionales sobre la fe obstinada, la fe que manifiesta el milagroso poder de Dios. Ayer hablamos de la importancia de avanzar, y hoy me gustaría compartir un segundo aspecto de este tipo de fe: LA ACCIÓN.

En Lucas 5, encontramos la historia de cuatro amigos bajando a un enfermo por el techo hasta donde Jesús estaba predicando, para que lo sanara. Lo que me impresiona de estos hombres es que tomaron acción. No se quedaron sentados. Cuando oyeron sobre Jesús, cargaron a su amigo en una camilla y lo llevaron por las calles. La gente probablemente se burló de ellos pero su fe obstinada les motivó a seguir adelante.

Ahora, como si eso no fuera suficiente, cuando llegaron a la casa donde Jesús estaba predicando, estaba tan lleno de gente que no podían entrar. Pero, ¿eso los detuvo? ¡No! De alguna manera levantaron a ese hombre adulto hasta el techo de la casa, hicieron un agujero y lo bajaron hasta donde Jesús estaba y el hombre fue sanado. ¡La fe obstinada produce resultados!

¿En que está usted teniendo fe? Deje que esa fe obstinada lo motive a tomar acción, ya sea que se trate de leer sobre las promesas de Dios, de construir su fe o algún tipo de acción práctica que usted pueda tomar para mejorar su situación. Si esto está alineado con los principios de Dios y lo mueve hacia las promesas de Dios, el tomar acción lo llevará un paso más cerca de su meta.