Pueblos todos, bendigan a nuestro Dios, hagan oír la voz de su alabanza. Salmo 66:8
Alabar a Dios no tiene que ser complicado. Para alabar a Dios usted puede simplemente hacer un ruido alegre.
Hemos estado en una serie hablando de diferentes maneras en que podemos alabar a Dios, porque alabar a Dios es increíblemente poderoso para el creyente. Necesitamos dedicar tiempo a la alabanza porque nos ayuda a ser más conscientes de la presencia de Dios, que es el enfoque perfecto para que vivamos.
Hay muchas maneras de alabar a Dios. Escuche todas las formas enumeradas en el Salmo 98:4-6: “¡Aclamen alegres al Señor, habitantes de toda la tierra! ¡Prorrumpan en alegres cánticos y salmos! ¡Canten salmos al Señor con el arpa, con el arpa y coros melodiosos, aclamen alegres al Señor, el Rey, al son de clarines y trompetas!”.
Esta no es una lista exhaustiva; es sólo dejar claro que usted puede alabar a Dios con cualquier tipo de sonido. A algunos les encanta silbar. A otros les llega una canción a su mente y la siguen con el pie. Usted podrías estar teniendo un día duro, y de repente una canción de adoración aparece en su cabeza y usted la empieza a tararear. ¡Eso es alabanza!
Cuando se trata de hacer un ruido alegre, el cielo es el límite. Si su intención es alabar a Dios, ¡a él le encanta! Salte, grite, haga ruido, cante, a él le encanta. Él habita en la alabanza. Si alguien toca la guitarra eléctrica o los tambores y lo hace para Dios, entonces él vive en esas alabanzas. ¡No nos limitemos en las maneras cómo alabamos a Dios!
¿Qué ruido alegre le gusta hacer para alabar a Dios?

