El miedo es meditación negativa

Leon FontaineEntregate

Echando abajo argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevamos cautivo todo pensamiento para que se someta a Cristo.

2 Corintios 10:5 (NKJV)

 

El miedo puede ser una fuerza poderosa. Cuando usted le tiene miedo a algo, puede sentir como si eso controlara su vida.

Sus decisiones pueden ser moldeadas por el miedo, lo que le hace tomar pobres decisiones o limitar su vida.

La buena noticia es que el miedo no tiene que controlarlo y como hijo de Dios no le pertenece.

El miedo nos empuja, y si nos rendimos a él, es a menudo porque nos imaginamos lo peor. Si usted le tiene miedo a la altura, usted se imagina cayendo. Si le tiene miedo a hablar en público, se imagina congelándose frente a la multitud.

Cuando los pensamientos como este lo atormentan, usted necesita llevarlos cautivos y lanzarlos fuera de su mente, y después substituirlos con las promesas vivificantes de la palabra de Dios meditando en estas promesas.

El Salmo 34:7 dice: “El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen y los libera”, así que en vez de imaginarse caer, imagine ángeles a su alrededor, manteniéndolo a salvo. En 2 Timoteo 1:7 dice: “Porque Dios no nos ha dado un espíritu de timidez, sino de poder, de amor y de dominio propio”. Mientras usted prepara sus palabras, recuerden que el temor no le pertenece y visualícese a usted mismo potenciado por el Espíritu de Dios, con Su paz sobre usted mientras habla.

Usted puede avanzar enfrentando el miedo mientras lee su Biblia para averiguar lo que Dios le ha prometido, luego reclame estas promesas como suyas, medite en ellas e imagínelas hechas realidad en su vida. ¡De esto se trata la meditación bíblica!