Cuando Daniel se enteró de la publicación del decreto, se fue a su casa y subió a su dormitorio, cuyas ventanas se abrían en dirección a Jerusalén. Allí se arrodilló y se puso a orar y alabar a Dios, pues tenía por costumbre orar tres veces al día.
Daniel 6:10 (NKJV)
Hemos estado en una serie de devocionales sobre el poder de la resistencia positiva, y si hay una cosa que quiero que tenga en cuenta es esto: ¡Como creyente usted tiene el poder de resistir las cosas que no quiere!
Si la economía está baja, diga: “Dios me está llevando a encontrar oportunidades.” Incluso si la tasa de divorcio es del cincuenta por ciento, diga: “¡Voy a creer, a aprender y a hacer todo lo posible por mi matrimonio y este va a perdurar!”
Cuando usted se resiste a las cosas que se interponen en su camino de experimentar las promesas de Dios, usted no está solo. ¡Usted tienes la gracia de Dios, fortaleciéndolo durante todo el camino!
Cuando Daniel resistió una ley que iba en contra de los principios de Dios, el poder de Dios estaba con él. Algunos de los consejeros del rey estaban celosos de Daniel, así que engañaron al rey para que aprobara una ley contra la adoración. Tal como esperaban, Daniel continuó adorando a Dios, por lo que el rey lo condenó a regañadientes a ser arrojado en el foso de los leones. Pero Daniel no estaba solo en su resistencia. ¡El poder de Dios estaba con él, y Daniel permaneció ileso con los leones hambrientos!
No importa lo que usted enfrente en la vida, el poder de Dios estará con usted. Incluso cuando las cosas parezcan imposibles, continúe resistiendo aquellas cosas que no son de Dios. Él lo ayudará a vencer porque usted puede hacer todas las cosas en Cristo que lo fortalece.
