Diga No a la Cristiandad Agresiva

Leon FontaineEntregate

Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones. Mateo 28: 18-19 (NKJV)

Para alcanzar a gente para Cristo, no necesitamos ser agresivos en compartir nuestra fe.

Cuando viajaba con mi hijo Zach, un día estábamos caminando en una zona pública cuando nos encontramos con varios hombres que citaban versículos bíblicos a través de megáfonos. Su mensaje básico era: “¡Vas a ir al infierno si no aceptas a Jesús ahora mismo!”

Era interesante observar las reacciones de la gente a esto. Estaban caminando en línea recta, pero tan pronto como se daban cuenta de lo que estaban haciendo estos individuos, al instante cambiaban su recorrido para evitarlos. Era obvio para nosotros que sus métodos no eran muy exitosos, sin embargo, seguían haciéndolos.

A veces podemos ser así. En cada oportunidad que tenemos, hablamos de Jesús porque eso es lo que nos han enseñado. El problema es que a la gente no le importa a quién adoramos cuando nos acercamos a ellos. Ellos sólo nos observan para ver si tienen algo en común con nosotros. Y si seguimos usando métodos que ofenden a otros o los hacen sentir incómodos, el único resultado es que la gente querrá evitarnos.

Hay raras ocasiones en las que podemos sentir un sensación en nuestros corazones para hablar de Jesús con alguien que acabamos de conocer, pero la mayor parte de nuestro compartir se llevará a cabo con personas con las que hemos tomado un tiempo para conectar primero.

Si queremos influenciar a otros para Cristo, necesitamos ser Espíritu Contemporáneo, lo cual significa que al estar abiertos a la guía del Espíritu Santo, necesitamos asegurarnos de que conocemos a la gente en donde se encuentran. Entonces… ¿con quién puede usted conectarse hoy?