Amando La Buena Vida

Leon FontaineEntregate

Porque Dios es el que en vosotros produce tanto el querer como el hacer, por su buena voluntad. Filipenses 2:13 (NKJV)

A través de los años he hablado con muchas personas que tuvieron dificultades para superar algo en sus vidas. Algunos tienen problemas para manejar la ira, tanto que sienten la tentación de cometer un asesinato. Otros se preocupan a tal punto que la preocupación ha tomado la rienda de sus vidas.

Algunos luchan contra la adicción y no creen que alguna vez van a ser libres. Ellos sienten que siempre van a quererla tanto, que es todo en lo que siempre van a pensar, día tras día. Ellos piensan que aunque tuvieran suficiente fuerza de voluntad para dejarla, todavía querrán tenerla.

Si bien ese tipo de fuerza de voluntad puede ayudarle a resistir aquello por lo que tiene tentación, eso no es libertad. Es un gran comienzo, pero un nivel más alto de libertad es posible, y se resume en el versículo de hoy.

Dios no solo trabaja en usted para hacer cosas buenas. ¡También trabaja en usted para querer hacer cosas buenas! ¡Hay una gran diferencia!

Si usted se asocia con él, Dios puede cambiar lo que usted desea. Es necesario confiar y creer que tiene su gracia, su poder y habilidad a su plena disposición para su vida y de forma gratuita (no tiene que ganarlo). Cuanto más entienda y crea esto, cuanto más experimente los efectos de esta gracia en su vida, no sólo tendrá el poder para alejarse de las cosas equivocadas. Esto hace que realmente desee cosas buenas, y esa es la verdadera libertad.

Siga confiando en el hecho de que la gracia de Dios es suya como creyente, y usted estará facultado para vivir la vida a la manera de él… ¡y amarlo!