Luche por lo Que es Suyo

Leon FontaineEntregate

El ladrón no viene más que a robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia (rebosante, hasta que se desborde). Juan 10:10 (AMPC)

Como miembro de la familia de Dios, a usted se le ha dado la autoridad para luchar por lo que es legítimamente suyo.

¿Significa esto que las cosas van siempre a salir a su manera? No, vivimos en un mundo caído, imperfecto, y a veces suceden cosas malas. Sin embargo, eso no significa que estas cosas tienen derecho a continuar en nuestras vidas. Usted puede reclamar las promesas de Dios y luchar para hacer cumplir sus derechos como hijo de Dios.

Demasiadas personas aceptan sus circunstancias sin luchar porque piensan que Dios de alguna manera las aprobó. Pero la verdad es que él no prometería salud y luego pondría en usted enfermedad. Él no habría enviado a Jesús a nuestro mundo para que pudiéramos “tener y disfrutar de la vida” (Juan 10:10, AMPC), ¡para luego tratar de hacer nuestras vidas miserables al mismo tiempo!

Descubra sus derechos a través de buscar las promesas de Dios y luego ejerza su autoridad reclamando estas promesas para su vida. Por ejemplo, vamos a reclamar el versículo de hoy. ¿Ha ocurrido algo últimamente que le ha robado, matado o destruido en un área determinada de su vida?

Si es así, tome autoridad sobre esto hoy. Diga: “Padre, yo sé que esta situación no es tu voluntad para mi vida. Jesús vino para poder tener y disfrutar de la vida, y tenerla en abundancia, hasta que se desborde. ¡Gracias de antemano por darme la sabiduría, la fuerza, el poder y la paz que necesito para superar esta situación por completo!”