Sueños Infantiles

Leon FontaineEntregate

“Por lo tanto, el que se humilla como este niño [confiado, humilde, amoroso, perdonador] será el más grande en el reino de los cielos.” Mateo 18: 4 (AMPC)

¿Usted recuerda haber estado entusiasmado con lo que quería ser cuando fuera grande? ¿Qué opina ahora? ¿Cuáles son sus sueños para mañana?

En algún lugar entre la adolescencia y la edad adulta, muchos de nosotros perdemos la capacidad de soñar. Nos encontramos con algunos obstáculos y de repente ponemos límites a nuestro futuro. Nos decimos que estamos siendo “realistas” pero realmente tenemos miedo al fracaso. En lugar de comenzar el día con un salto, queremos darnos vuelta y tirar las cobijas sobre nuestras cabezas.

El atrevernos a soñar un poco, enciende la creatividad, el ingenio y la pasión que necesitamos para vivir en grande y lograr mucho. Tenemos que volver a ser como niños en nuestros sueños.

Piense en un niño de cinco años que sueña con ser bombero. Él no está colgado de sus defectos, preocupado por lo que otros piensan o enfocado en “qué tal si.” Él tiene una creencia inquebrantable en sí mismo.

Imagine que usted tenía mucha confianza. Jesús, en Mateo 18:4, nos dice que debemos ser más como niños: confiados, humildes, amorosos y perdonadores. Si usted pone su confianza en Dios y los buenos planes que él tiene para su vida, usted obtiene una confianza que no puede ser sacudida.

Si usted supiera que no puede fallar, ¿qué haría? Comience con ese sueño: véalo, enfóquese en él, permanezca apasionado sobre él y mire a donde lo lleva.