¿Merezco tener paz?

Leon FontaineEntregate

Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo. Romanos 5:1 (NKJV)

Hemos estado en una serie sobre cómo caminar en la paz de Dios, y el versículo de hoy resume la razón por la cual esta paz es nuestra, como creyentes. Dice que tenemos paz con Dios porque hemos sido justificados por la fe. En otras palabras, estamos justificados porque confiamos en el hecho de que Jesús murió por nuestros pecados, y la palabra “justificado” significa “como si nunca hubiéramos pecado”.

En el Antiguo Testamento, los israelitas tenían un acuerdo con Dios, donde hacían sacrificios regulares de animales para cubrir sus pecados. Pero el sacrificio de Jesús no sólo cubrió el pecado; para aquellos que lo reciben, Su sacrificio elimina su pecado y cambia su naturaleza de pecado por la naturaleza de Dios. Ya no hay necesidad de cubrir nuestros pecados porque el pecado fue removido de la ecuación para nosotros, como creyentes.

Cuando elegimos aceptar el sacrificio de Cristo, nos convertimos en creaciones nuevas, nacidas de nuevo, usted ya no tiene la naturaleza del pecado sino que tiene la naturaleza de Dios. ¡Y aunque todavía hacemos cosas que están equivocadas, tenemos perdón en Jesús y podemos experimentar la paz y la alegría de Dios!

El diablo quiere robarle la paz que es suya como creyente. Él quiere que usted piense: “Bueno, tal vez me merezco las cosas malas que me ocurren por las cosas que he hecho”. Pero el versículo de hoy no dice que estamos justificados haciendo lo correcto. Todavía tenemos consecuencias cuando pecamos, y a menudo estas consecuencias son desastrosas, pero esas consecuencias no vienen de Dios. ¡Dios nos mira como si nunca hubiéramos pecado por nuestra fe en Cristo!

La verdad es que usted es justo con Dios por su fe en Jesús, y ése es el ÚNICO prerrequisito para tener paz con Dios.