Escribo estas cosas… para ayudarles a evitar el pecado. Pero si alguno peca, recuerde que nuestro defensor ante el Padre es Jesucristo el justo. Él es el sacrificio por el perdón de nuestros pecados (y también por los de todo el mundo). 1 Juan 2:1-2 (PHILLIPS)
Jesús vino a acabar con la religión.
Bajo el antiguo pacto, cuanto más usted seguía la ley, más bendecido era. Pero bajo este nuevo pacto, no es así como funciona. Las bendiciones que recibimos están basadas en el comportamiento de Jesús, no en el nuestro. Cuando le pedimos algo a Dios o estamos creyendo en una promesa, Dios no nos mira y piensa: “No lo sé. ¿Se lo merecen?” Él dice: “Sí, mis promesas son tuyas porque Jesús se las merece, y tú estás en Él”.
Como una nueva creación en Cristo, usted tiene la paz de Dios. Usted es Su hijo, y esto es lo que le ayuda a tomar buenas decisiones en la vida.
¿Por qué es esto tan importante? Porque cuando los creyentes no son conscientes de lo que han ganado en Cristo, luchan para tener la aprobación de Dios. Siguen pensando que no pueden experimentar la paz o sanarse o ser bendecidos hasta que la ganen. ¡Pero esa es la religión legalista! ¡Jesús eliminó la necesidad de una religión legalista y dependiente de reglas!
Ahora, la pregunta nunca es: “¿Soy lo suficientemente bueno para Dios?” La verdad es que Jesús era lo suficientemente bueno, y el aceptarlo asegura su relación con Dios. Si usted es o no “lo suficientemente bueno” es irrelevante. ¡Usted es amado, aceptado y perdonado por Dios, para que usted pueda experimentar la paz con Él todos los días!

