Si este siervo de su majestad ha matado leones y osos; lo mismo puede hacer con este filisteo pagano, porque está desafiando al ejército del Dios viviente. 1 Samuel 17:36
Si dependiera de Dios, su vida sería perfecta. Él quiere que usted sea sano, próspero y bendecido. Pero en realidad, para vivir en las promesas de Dios se necesitan tres cosas. Se necesita gracia, creer y las acciones correspondientes.
La gracia de Dios es su poder, habilidad, favor no merecido y provisión completa para su vida, y usted tiene acceso a ella en el momento en que comienza una relación con él. No es que haya carencia de la gracia de Dios en su vida, pero para ponerla en movimiento, usted debe creer. Sin embargo, usted no se puede quedar ahí. Usted tiene que tomar las acciones correspondientes. Cuando usted comienza a creer en algo, usted actúa diferente.
Cuando David creyó que podía vencer a un gigante, comenzó a hablar con confianza, como se puede ver en nuestro versículo de hoy. También comenzó a actuar de manera diferente debido a su creencia. Él no sólo se quedó sentado, diciendo y creyendo que Dios derrotaría a Goliat. David lanzó un desafío, y cuando el gigante se lanzó para atacarlo, David corrió hacia él y lo mató con una piedra de su honda.
La gracia de Dios, junto con la creencia de David y las acciones correspondientes, son lo que le hizo vencer.
Si usted quiere pasar a un nuevo nivel, comienza por estudiar la Palabra de Dios, establezca sus promesas en su corazón. Entonces comience a hablar diferente sobre su futuro y actúe diferentemente. Lea, aprenda, tome cursos y hable con otros que tienen éxito en esa área.
Crea que Dios le ha dado todo lo que necesita y luego tome acción. Usted va a estar en ese nuevo nivel.

